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Apple y su iPod controlan con mano férrea el mercado de los MP3, pero muchos fabricantes están empeñados en hacerse con una porción del pastel. La última en decidirse en saltar a la arena ha sido Microsoft, aunque hay otras, como Dell, que decidieron abandonar la puja. Rubén Lázaro. En el canal de distribución muy pocos dudaron de que los MP3 volverían a ser el regalo más socorrido en las recién acabadas Navidades, a pesar de la terrible competencia de los teléfonos móviles, que en los últimos tiempos les han obligado a reinventarse y ser mucho más que simples reproductores de música. El vídeo en formato MPEG4 se ha colado en sus pequeñas pantallas, incluso en las de los dispositivos más compactos, y también se puede disfrutar de fotografías y juegos en casi todos los últimos modelos. De hecho, la Asociación de Electrónica de Consumo prevé que las ventas crecerán este año por encima del 13%. Hasta ahora, Apple y su popular iPod dominan con pulso firme este segmento de negocio, en especial tras el salto de calidad dado este año, con modelos más delgados, capacidades ampliadas y la incorporación de una pantalla de 2,5 en color. Hace ya algo más de cinco años, Steve Jobs prometió que gracias al iPod escuchar música nunca volverá a ser lo mismo. Ahora se puede aseverar, sin ningún género de dudas, que aquella profecía se ha hecho realidad. El reproductor de Apple ha conseguido meterse en más de 50 millones de bolsillos, y aunque cada poco tiempo hay agoreros que predicen el fin de su reinado, ya se trata de un objeto de culto y sus ventas no paran de crecer. Lo cierto es que a pesar de tener menos funciones que algunos de sus competidores (no cuenta con radio ni grabadora, y muchos tienen más pantalla o batería), sigue siendo el referente indiscutible para toda la industria en este segmento. El éxito de iTunes Una de las claves del éxito del iPod es el binomio que forma con la tienda de música iTunes, donde desde 2003 se venden canciones a 99 céntimos. Aunque muchos no confiaban demasiado en este proyecto, sólo en la primera semana se vendieron un millón de canciones, y en sólo tres años Apple ha conseguido superar los 1.000 millones de temas descargados, repetir el éxito con las series de TV y probar ahora con el cine. Coincidiendo con su quinto aniversario, Apple ha renovado por completo su familia iPod. Los nuevos modelos reproducen vídeo, están basados en disco duro y vienen con una pantalla más brillante y casi el doble de batería. El dispositivo con más capacidad pasa de 60 GB a 80 GB, y también permite disfrutar de juegos más evolucionados. Por su parte, la gama Nano se vende ahora con una carcasa de aluminio más resistente y tiene 8 GB de memoria, frente a los 4 GB anteriores. La transformación más radical, sin embargo, ha sido la del iPod Shuffle, que es más ligero y pequeño y se puede llevar sujeto a la ropa mediante una pinza. De cara al futuro inmediato, la compañía trabaja en un aparato bautizado de momento como iTV, que llevará los contenidos desde el ordenador hasta el televisor sin usar cables. La competencia aprieta Pero el fabricante de la manzana no debe dormirse en los laureles, pues las multinacionales de la electrónica de consumo, como Sony o Philips, por poner sólo dos ejemplos, no parecen decididas a arrodillarse ante su trono. Y es que por ahora sólo ha habido una baja sonada en esta batalla sin cuartel: Dell, que el pasado septiembre decidió dejar de vender en su sitio web su fracasado DJ Ditty y echar el cierre así de manera definitiva al desarrollo de su propia línea de reproductores de música. De momento, la principal competencia le está llegando a Apple de compañías como SanDisk o Creative, que están convencidas de que pueden comerle terreno aumentando la capacidad de almacenamiento, bajando los precios y mejorando el diseño. La estrategia de la primera es sencilla, a la par que agresiva: ofrecer productos similares pero hasta un 30% más económicos y con más disco duro. En cuanto a la segunda, su producto estrella, el Zen Vision: M, se inspira en las formas del iPod, con una estética y menús de control similares, aunque es superior en compatibilidad, funciones y calidad de pantalla. Un nuevo convidado El último en saltar al ruedo es Microsoft, que está decidido a plantar cara a Apple con su reproductor multimedia Zune, que comenzó a venderse en Estados Unidos el pasado 14 de noviembre (a España llegará a lo largo de 2007). Este dispositivo, fabricado por la compañía japonesa Toshiba, tiene 30 GB de capacidad, una pantalla de cristal líquido de 3 y podrá conectarse de forma inalámbrica con otros reproductores y dispositivos externos para intercambiar música, fotos, juegos o vídeos. La idea es sencilla: los archivos recibidos se podrán oír o ver tres veces en un período de tres días, tiempo durante el cual el usuario deberá decidir si desea o no adquirirlos indefinidamente. Además, y siguiendo el ejemplo de su rival, Zune está conectado con una tienda on-line, Zune Marketplace para obtener canciones o álbumes; también existirán suscripciones para descargas ilimitadas con una tarifa plana. Muchos analistas consideran que el objetivo de ambos gigantes es trasladar su puja a otro terreno, el de los teléfonos con capacidades multimedia. Apple evalúa desarrollar un iPhone, en el que integraría iPod, teléfono y agenda, para defenderse de los grandes de este mercado, como Nokia, Motorola o Sony-Ericsson, que ya tienen móviles que reproducen música y vídeo. Según medios especializados de EE.UU., en realidad la estrategia de Bill Gates con Zune no es competir directamente con el iPod, sino posicionarse en un mercado donde las personas terminarán escuchando música a través de dispositivos MP3-teléfono-correo electrónico-cámara, y que atacaría con un ZunePhone. |