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Al igual que ya lo hiciera en la era analógica, Kodak quiere imponer su ley en el mercado de la fotografía digital con una de las gamas más completas de la industria, tanto en cámaras como en soluciones de impresión. Rubén Lázaro. Hace ya tres años, Kodak decidió dejar de vender las cámaras de fotos tradicionales en Estados Unidos, Canadá y Europa Occidental para centrarse en la tecnología digital. La decisión era bastante arriesgada, dado que los rollos de película y el papel fotográfico eran su principal fuente de ingresos por aquel entonces, pero no cabe duda de que resultó todo un acierto. Ahora, tras dedicar bastante tiempo y recursos a estudiar el público objetivo al que se dirigen los productos digitales, Kodak ha dado otra vuelta de tuerca a su estrategia con una nueva y amplia gama de cámaras, impresoras y papeles. En lo que respecta al negocio de las cámaras, la compañía ha lanzado hasta cuatro series diferentes que cubren las necesidades de casi todos los usuarios que existen hoy en día en el mercado. Todas ellas cuentan con pantallas más grandes, son más ligeras e incorporan funciones avanzadas como el doble disparo, corrección de las imágenes en la propia máquina, selección automática del mejor modo de escena, grabación de vídeo y el popular software EasyShare. Así, la Serie C está pensada para los aficionados a la fotografía que necesitan dispositivos compactos, por lo que buscan soluciones prácticas pero con un diseño atractivo. Los responsables de Kodak entienden que modelos como la C433, C533, C743 o C875 resultan ideales para usuarios que demandan facilidad de uso y que, al no ser grandes expertos en tecnología, miran bastante el precio, dan mucha importancia al tamaño de la cámara y la usan fundamentalmente para retratar momentos que quieren guardar como recuerdo para poder después compartir dichas imágenes. Gamas más profesionales En cuanto a la Serie Z, ha sido diseñada para los que se inician con ganas en el mundo de la fotografía o que ya tienen unas nociones básicas. Tanto la Z710 como la Z612 son dos modelos con bastantes prestaciones pero extremadamente intuitivos, cuyo secreto reside en una resolución de 7,1 Megapíxeles y un zoom óptico de hasta 12x, con estabilizador de imagen para mantener la calidad en las fotografías que se hagan en condiciones de poca luz. Básicamente, son cámaras dirigidas a familias que buscan buenos resultados y originalidad, sencillas de usar y cómodas de transportar. Con respecto a la Serie P, formada también por dos modelos (P712 y P880), ha sido concebida para usuarios semiprofesionales que disfrutan con los aspectos más técnicos y que buscan la foto perfecta. Se trata de aficionados que quieren controlar personalmente la máquina y la iluminación para conseguir resultados creativos, y que no le otorgan tanta importancia al tamaño si a cambio pueden usar diferentes accesorios y lentes. Su principal cualidad es la capacidad de capturar las imágenes en apenas 0,07 segundos, además de grabar vídeo y contar con baterías de larga duración. Por último, la Serie V está enfocada a un público joven que, ante todo, se preocupa por el diseño de sus equipos, tanto o más que de sus prestaciones. Son personas de entre 20 y 40 años, con un nivel adquisitivo y educativo alto y que recurren a la tecnología para que les facilite la vida. Los tres modelos disponibles son V705, V603 y V610. Del primero se puede destacar la facilidad para montar imágenes panorámicas con sólo tres disparos y sin recurrir a un ordenador; del segundo, la cámara de vídeo que incorpora; y del tercero, su conexión Bluetooth para enviar las fotos sin necesidad de cables y su doble lente con zoom óptico 10x. Imprimir nuestras fotos Pero no acaban ahí las novedades. La firma ofrece hasta tres opciones para que los usuarios materialicen sus imágenes digitales en fotografías de calidad en formato papel. Si se quiere hacer en casa, la mejor opción son los dos últimos modelos de impresoras desarrollados en sus laboratorios de Rochester (Estados Unidos): la Photo Printer 500, que funciona prácticamente con todas las cámaras y teléfonos móviles disponibles en el mercado, sin necesidad de utilizar ordenador, gracias a una pantalla LCD de 3,5; y la G600, con un tamaño y diseño que permite transportarla fácilmente para imprimir las fotos donde se desee en apenas 60 segundos. Los consumidores también pueden acudir a su tienda habitual, donde encontrarán los kioscos Kodak Picture Kiosk, con los que se pueden obtener fotos al momento si se revelan en papel térmico, o en una hora, aproximadamente, si las prefieren en papel fotográfico tradicional. Además, es posible solicitar copias de sus imágenes a través de Internet y sin moverse de casa con el servicio Kodak EasyShare Gallery, que da la alternativa de editarlas en un álbum on-line. Para completar su oferta, la compañía ha presentado una nueva gama de papeles de inyección de tinta con una tecnología microporosa que ofrece mayor calidad de impresión, requiere menos intervención por parte del usuario y facilita un secado instantáneo que evita el corrimiento accidental de la tinta o el temido efecto pegajoso. Se ofrecen tres calidades diferentes dependiendo del gramaje, aunque todos ellos optimizan tanto la impresión como el consumo de tinta. Kodak: 916 267 100. www.kodak.es |