| El pasado mes de octubre un grupo de trabajadores autónomos del sector TIC integrado en la UPTA decidió constituir la sectorial de dicho campo en Madrid. Su objetivo es fomentar la comunicación y la cooperación entre los trabajadores TIC de la región y ayudar a las pymes a identificar sus necesidades tecnológicas. Ignacio Azkona. La unión hace la fuerza es un tópico que se cumple literalmente en el caso de los trabajadores autónomos; un colectivo hasta hace poco invisible que ha tomado cuerpo y ganado presencia mediática desde el momento en que, por medio de la UPTA, se ha organizado para hacer oír su voz. En un lógico proceso deductivo, en el seno de dicha entidad nacen ahora grupos sectoriales como el de las TIC, al que pertenece nuestro interlocutor Ventura Gil como encargado del Área de presencia web. ¿Es la asamblea general de la UPTA como entidad quien decide constituir la agrupación TIC o son ustedes los que la forman por propia iniciativa? Se juntan ambas causas. La UPTA sabe que no sólo es necesario agrupar a los autónomos a nivel general sino también de forma vertical. De entre los colectivos profesionales que engloba, nosotros creímos que el de las TIC era el menos favorecido. Hablando con ellos pusimos en marcha la sectorial. Me imagino que se continuarán creando para el resto de colectivos porque es una necesidad permanente. ¿Qué les impulsó a constituirla? Nos impulsó la voluntad de ayudar a los autónomos y a las micropymes aportándoles nuestro saber sobre el sector, ya que somos profesionales que llevamos muchos años trabajando en este campo. Es una cuestión de satisfacción personal, no recibimos ningún tipo de retribución económica por formarla. ¿Cuáles son los problemas que encuentran al desarrollar su labor, cómo los abordan? Durante este tiempo, el principal problema que hemos observado que tienen las micropymes y los autónomos con la tecnología es la falta de conocimientos técnicos, laguna que les hace desconocer las soluciones más adecuadas para su negocio. Uno de nuestros objetivos es ayudarles a identificar qué necesidades corporativas se pueden satisfacer mediante el empleo de tecnologías. Es una labor de consultoría que engloba aspectos de comunicación, presencia y desarrollo web, legislación etc. En ellos hemos dividido nuestras áreas de actuación. Otro problema sigue siendo que todavía mucha gente ve la tecnología como un fin y no como un medio. La tecnología no sirve de nada por sí sola; el empresario al mando de una micropyme debe saber en qué le va a ayudar para mejorar su negocio. ¿Cómo van a divulgar el empleo de las TIC entre los autónomos y micropymes de Madrid? Por un lado vamos a abrir un portal en Internet que servirá para agrupar a los profesionales autónomos del sector. Esperamos que se convierta en punto de encuentro desde el que se puedan iniciar todo tipo de colaboraciones. Una de los problemas del sector TIC es que existe gran cantidad de capital intelectual que está disgregado. Los despidos que se produjeron durante el crack sufrido por las empresas tecnológicas durante el año 2000 dejaron a muchos trabajadores el autoempleo como única salida profesional. Intentamos juntarles para que puedan cooperar y reclamar con más fuerza el reconocimiento de sus derechos, además de facilitar así su contacto con otros profesionales y con empresas que puedan solicitar sus servicios. ¿Cuentan con algún estudio que registre el perfil sociológico de los integrantes de la sectorial TIC? Estamos identificando nuestro colectivo, hacemos una categorización profesional de sus miembros empleando perfiles hasta ahora no definidos. Es un trabajo muy útil y totalmente nuevo. Cuando dicen que van a poner en contacto a los trabajadores autónomos con profesionales cualificados... ¿Se refieren a los que forman parte de la sectorial? Nosotros, después de ayudar a las empresas a identificar sus necesidades tecnológicas, les facilitaremos el directorio de autónomos TIC para que, si quieren, puedan elegir a alguno de ellos como proveedor de trabajo tecnológico. La decisión queda en manos de las empresas. Evidentemente, nosotros queremos fomentar la cooperación entre autónomos y preferimos que se les contrate antes que a una gran empresa. El directorio de profesionales incluido en el portal ¿va a funcionar a modo de bolsa de trabajo? La gente puede acudir al portal para contratar gente o para encontrar colaboradores
lo que nosotros hacemos es poner la información a su disposición, hacer visibles a los autónomos. El portal tiene varios pilares y al final la forma en que los visitantes lo utilicen no la determinamos nosotros. Lo hemos organizado fundamentalmente para fomentar la cooperación entre los propios autónomos. ¿Y el objetivo de la central de compras? No estamos inventando nada nuevo, su objetivo es que los participantes puedan obtener mejores condiciones de compra gracias a su colaboración; beneficiarse de compras conjuntas para sacar mejores condiciones de precio, por poner un ejemplo. ¿Qué tipo de formación van a proporcionar los centros de difusión tecnológica? Cada caso va a tener formación especifica. En función de los proyectos que vaya a implementar se enseñará al autónomo a manejar diferentes aplicativos. Comunicaremos los cursos a los autónomos a quienes más puedan interesar. Podrán cursarse a distancia y de forma presencial. ¿Qué cambios sería oportuno realizar para mejorar las condiciones laborales de los autónomos TIC? Se debería hablar con la Administración para que una parte de los proyectos tecnológicos que salgan a concurso público pudiera reservarse para el colectivo de los autónomos. Tal y como está montado el sistema tienen muy difícil optar a grandes proyectos. En muchas ocasiones son subcontratados por las grandes empresas a las que se adjudican y su trabajo no queda reflejado oficialmente en ningún lado. La consecuencia de esto es que no pueden hacer currículum. Participan en muchos proyectos y después no pueden acreditar la experiencia adquirida. Debería establecerse una forma de registrar la participación de los autónomos en esos proyectos, y también una manera de reconocerles legalmente su autoría moral sobre parte de ellos, que no se les puede negar. |